Mujeres y VIH/Sida ¿Por qué un problema de género?

En los últimos años, el número de mujeres infectadas por el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) se ha elevado en todas las regiones del mundo, según los expertos.

Son ellas, principalmente aquéllas mujeres en edades reproductivas, quienes presentan una mayor vulnerabilidad a la infección por VIH.Múltiples factores inciden en esta mayor vulnerabilidad de la mujer: factores biológicos, así como factores socio-culturales y económicos.

En América Latina y el Caribe cada día 150 mujeres se infectan por el VIH, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización de Naciones Unidas para la Lucha contra el Sida, ONUSIDA.
 
La violencia de género se ha identificado como una importante causa de las infecciones por VIH/Sida entre las mujeres. Según ONUSIDA las mujeres que han experimentado situaciones de violencia tienen hasta tres veces más posibilidades de infectarse con el VIH que las que no.

Las mujeres son ya la mitad de los casi 40 millones de infectados de sida en el mundo, según ha informado la ONU. En los últimos años, los nuevos casos de VIH/Sida en mujeres mayores aumentaron un 40%.

Las estadísticas recopiladas por Naciones Unidas demuestran que las mujeres jóvenes tienen más probabilidades de sufrir violencia física o sexual que las mujeres de más edad, por lo general de parte de una pareja íntima, lo que las hace más vulnerables a la infección por el Virus.  La prevalencia del VIH también tiende a alcanzar su mayor nivel alrededor de la edad de 25 años de la mujer.

Vulnerabilidad biológica
Desde el punto de vista biológico, las investigaciones muestran que el riesgo de infectarse por el VIH durante una relación sexual no protegida es 2 a 4 veces más alto para la mujer que para el hombre. Se asegura que las adolescentes y las mujeres adultas en etapa posmenopáusica tienen un riesgo biológico mayor, ya que la mucosa vaginal es más permeable al virus.

Las mujeres se enfrentan también con dificultades de acceso para obtener un tratamiento adecuado, entre ellas los altos costos de los servicios y los medicamentos, dado que en muchos países, especialmente en desarrollo, con frecuencia ellas no disponen de una economía independiente para pagarlos.

Vulnerabilidad social y cultural
Por su condición social desigual, las mujeres tienen más peligro de contraer la infección por el VIH. Las mujeres de países en desarrollo siguen teniendo menor acceso a la educación y al ingreso, lo que las vuelve más dependientes de los hombres y con escasas posibilidades de acceder a información y servicios adecuados de salud.

Culturalmente, la ideología tradicional de las relaciones de género dificulta una mejor posición de las mujeres para negociar prácticas de sexo más seguro con sus parejas. Prevalece el criterio de que la mujer debe entregarse a un hombre que la cuide y represente, lo cual le da derecho a éste a adoptar las decisiones y no ser cuestionado, incluso, cuando de proteger la salud sexual de su pareja se trate. El rechazo masculino al condón, más frecuente en la relación sexual estable, también hace a la mujer más vulnerable.

En muchas sociedades se consideran promiscuas o adúlteras a las mujeres que buscan información sobre la actividad sexual sin riesgos. Así ellas están en desventaja con respecto al acceso a la información acerca de la prevención de la infección y por tanto al tratamiento.

Vulnerabilidad económica
Las inequidades desde el punto de vista económico también tienen un papel en la vulnerabilidad de las mujeres frente al VIH. En muchas partes del mundo, debido a las desiguales oportunidades en el mercado laboral, una vía alternativa para muchas mujeres es la prostitución o el trabajo sexual, lo que aumenta su vulnerabilidad a adquirir el Virus.

Es necesario que los programas de prevención a largo plazo atiendan los problemas sociales de fondo como las desigualdades sociales y las violencias contra las mujeres, además de cambiar las políticas públicas.

Desigualdad de género y enfermedad
ONU Mujeres ha señalado que la desigualdad de género contribuye a aumentar las tasas de infección y reducir la capacidad de las mujeres y niñas para hacer frente a la epidemia.

Se reconoce que por lo general las mujeres tienen menos información sobre el VIH y menos recursos para poner en práctica medidas preventivas.

La violencia sexual incrementa el riesgo de transmisión del VIH. Los datos disponibles señalan que el matrimonio puede ser un factor de riesgo importante, especialmente para las jóvenes y niñas en muchos países del mundo.

Muchas mujeres que viven con el VIH luchan contra el estigma y la exclusión, que se ven agravadas por la falta de derechos.

Los gobiernos reconocen cada vez más la importancia de la igualdad de género en las respuestas nacionales ante el VIH. Según ONUSIDA, en 2012 el 81% de los países afirmó incluir medidas específicas para las mujeres en las estrategias nacionales contra el VIH. Sin embargo, sólo un 41 por ciento ha asignado un presupuesto específico para estas actividades.


Fuentes de información: 
vfun_circulito2.gif Oliva Venereo Dinorah de la Caridad, Saavedra Ramírez Clarivel, Viñas Martínez Arturo Luis. Las mujeres y el VIH/sida: Por qué un problema. Rev haban cienc méd  [revista en la Internet].
vfun_circulito2.gif Global Coalition on Women and AIDS (2004) "HIV Prevention and Protection Efforts Are Failing Women and Girls". Nota de prensa.
vfun_circulito2.gif Greene, M. y Levack, A. (2010) Synchronizing Gender Strategies Washington, DC.
vfun_circulito2.gif Hernández B, Infante M y Sánchez F (2009) Mujer y sida: un dolor social. Contribuciones a las Ciencias Sociales.
vfun_circulito2.gif ONUSIDA (2012) Juntos acabaremos con el SIDA.
vfun_circulito2.gif OMS y ONUSIDA (2010) Addressing violence against women and HIV/AIDS: What works?

 

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